Innovación Social para la Sostenibilidad

Prueba Zoo widgetkit

Introducción de la revista

Carlos Mataix y Manuel Sánchez-Montero

Han pasado cuatro años desde que la Comunidad Internacional acordara movilizarse en torno a los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con la intención de avanzar hacia un futuro más habitable, justo y estable. Hoy son objetivos de referencia tanto en el ámbito internacional, ya que nacieron con la vocación de construir un nuevo marco de relaciones entre países y regiones del mundo, como en el ámbito doméstico de muchos países, regiones y ciudades, ya que su cumplimiento llama al desarrollo de comunidades más comprometidas y participativas,y al acercamiento de la política a la ciudadanía.

Los ODS forman parte de un paquete más amplio de medidas, la llamada Agenda 2030, capaz de aunar esfuerzos y alinear los enfoques de todos los actores — autoridades públicas, academia, sociedad civil y sector privado — para provocar una gran transformación que permita a la humanidad abandonar la actual trayectoria de desarrollo. Sabemos que ésta es incompatible con la biocapacidad de la tierra, no responde al reto de acabar con la marginación de millones de personas que viven en condiciones de pobreza y de vulneración de derechos fundamentales, ni ofrece un modelo capaz de reducir la inestabilidad y la violencia.

Introducción del número

Juan A. Gimeno y V. Gómez Frías

La renta básica se propone para hacer frente a diversos retos. El que más recurrentemente citan los distintos autores es la lucha contra la pobreza, precisamente el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocida como Agenda 2030 por el horizonte temporal que se planteó desde Naciones Unidas.

La renta básica es un objeto de estudio y práctica inevitablemente interdisciplinar: consiste en la definición de un derecho de contenido económico que alteraría ciertos fundamentos sociológicos y políticos de nuestra vida en común, y cuya comprensión requiere plantearse desde la filosofía o la antropología cuestiones como nuestra identidad. Asimismo, la historia permitiría tomar perspectiva ante cambios de esta envergadura que afectarían desde nuestra idea de progreso a los incentivos con que los mercados se organizan e innovan.

Basic income: desirable and affordable?

Philippe Van Parijs

Let us start with a dilemma. For an idea to be worth thinking about and fighting for, it must be both desirable and sustainable. But, we now often hear, a basic income — i.e. an income paid to all on an individual basis without means test or work test — is at best either one or the other, but it cannot be both. Here is the argument.

On the one hand, you could take all the cash transfers of the welfare state, whether social insurance or social assistance, and distribute it equally to everyone. That is uncontroversially affordable and sustainable: we have the money to do it and shall keep having it if spent in this way. But it cannot be regarded as desirable because it will increase poverty rather than decrease it: you give a lot of money to people who do not need it while reducing the amount of money available for households that badly need it as they have no other income.

Renta básica: ¿deseable y asequible?

Philippe Van Parijs

¿Un dilema? Comencemos por un dilema. Para que merezca la pena pensar y luchar por una idea debe ser deseable y sostenible. Sin embargo, escuchamos a menudo que la “renta básica” –es decir, un ingreso pagado a todos individualmente sin comprobar sus recursos ni su situación laboral– es, en el mejor de los casos, o lo uno o lo otro, pero que no puede ser a la vez deseable y asequible. Consideremos este argumento. 

Por una parte, se podrían tomar todas las transferencias en efectivo del estado de bienestar, ya sean contributivas (seguro) o no (asistencia), y distribuirlas a todos por igual. Eso es indiscutiblemente asequible y sostenible: el mismo dinero pero gastado de otro modo. Pero no lo consideraríamos sostenible porqu eaumentaría la pobreza en vez de disminuirla: estaríamos otorgando mucho dinero a personas que no lo necesitan a la vez que se reduce el monto disponible para los hogares que realmente lo necesitan porque no cuentan con otros ingresos.

Un experimento en la ciudad de Nueva York

Ana Berenguer

En Nueva York hay un millón de trabajadores que a pesar de tener trabajo viven con muchas dificultades. De todas las ideas consideradas en Estados Unidos para apoyar a los trabajadores más vulnerables la más innovadora es la renta básica. Las transferencias de dinero incondicional podrían proporcionar estabilidad y favorecer la movilidad económica a largo plazo. Un grupo de trabajo de la Administración de Nueva York, apoyado por académicos expertos en la materia y grupos de sociedad civil, diseñan un experimento social que incluye el seguimiento durante dos años de 2.000 familias, con aproximadamente la mitad recibiendo una renta básica. Con el fin de reforzar su relevancia empírica, el estudio mide los efectos de dos aportaciones de renta y dos frecuencias de desembolso distintas. Se espera que este estudio pueda probar que la renta básica es técnicamente factible en una ciudad desarrollada y diversa, cambiar los cánones de pobreza en Estados Unidos y ayudar a construir una base de apoyo continuo para los trabajadores pobres.

Renta básica y mujer. Incentivos y desincentivos. Efectos sobre la igualdad y los roles sociales

Carmen Carrero Domínguez y Marta Navas-Parejo Alonso

El objeto de este análisis es intentar comprobar cómo la Renta Básica puede ser un instrumento eficaz para propulsar y alcanzar la Igualdad de género y cómo se correlaciona con el salario y el empleo de la mujer. Para ello, las autoras delimitarán los conceptos implicados, el alcance en el marco del ordenamiento jurídico español e intentarán demostrar cómo el reconocimiento de la Renta Básica ayuda a aumentar la libertad de decisión de la mujer y, por ende, su mejor posición jurídica en el mercado laboral. Desde luego, con el objetivo de alcanzar una mayor Igualdad al enfrentarse a la promoción profesional, a unas más iguales retribuciones a igualdad de mérito y capacidad y a una entrada en el empleo que no suponga superar los obstáculos de género que, en la actualidad, existen con los estereotipos tradicionales que el Mercado Laboral mantiene. Así, será esencial que se analicen los posibles incentivos que el salario u otras condiciones de trabajo pueden suponer.

De rentas mínimas a renta básica

Juan A. Gimeno

El objetivo de asegurar una digna calidad de vida a toda la ciudadanía se intenta conseguir a través de diversos programas de garantías de rentas o de rentas mínimas. El sistema actualmente vigente en España es calificado unánimemente como deficiente por complejo, heterogéneo, ineficaz y burocrático; produce retrasos en las percepciones, induce la trampa de la pobreza, estigmatiza a los perceptores y no llega a la mayor parte de sus destinatarios. La renta básica supera claramente todos esos problemas. No se ignora que puede tener otros que, salvo el financiero, se analizan también en el artículo. Se concluye que una renta automática e incondicionada que favoreciera fundamentalmente a las personas de menores recursos y en riesgo de exclusión social, y, de forma decreciente, al resto de la población, es una política más eficaz y eficiente para luchar contra la pobreza que la maraña de políticas existentes.

The Legal and Philosophical Grounds of the Universal Basic Income Proposal

Borja Barragué, Luis Arroyo Jiménez y Mª Celia Fernández Aller

En este trabajo se analizan diversas razones que, procedentes de la filosofía política y el Derecho positivo, pueden justificar el establecimiento de una renta básica universal. En primer lugar se ofrece una visión panorámica de la justificación normativa de la renta básica universal, distinguiendo tres modelos que responden a otras tantas concepciones de la justicia social. El artículo se centra a continuación en argumentos que proceden del orden jurídico positivo (internacional, europeo e interno) y que pueden adquirir relevancia en la discusión acerca del establecimiento de una renta básica universal y, en particular, acerca de sus fortalezas o debilidades frente a otras medidas cercanas como, por ejemplo, las rentas mínimas de inserción.

The implementation of a basic income in the Spanish social protection model: Social security system benefits and regional minimum income policies. Learning from the minimum income policy of the Region of Madrid

Susana Barcelón Cobedo y Ariadna Ayala Rubio

El debate acerca de la posible implantación de una renta básica y la oportunidad de la misma plantea problemas de muy distinta índole que van más allá de los estrictamente financieros, y que sin dejar de ser importantes, dada la escasez de recursos públicos, no son los únicos y en ningún caso, deben ser excluyentes. Entre éstos, uno de los aspectos que quizás plantee más controversia está relacionado con la necesidad de implantar una renta básica habida cuenta el esquema de protección social que desde los distintos estamentos públicos se ofrece a los ciudadanos en caso de necesidad económica real (prestaciones de Seguridad Social y de garantía de ingresos de subsistencia autonómicas).

En este contexto, una de las ideas de la renta básica es que la misma no pretende dar respuesta a situaciones de necesidad efectivas sino contribuir a que precisamente los ciudadanos, por el mero hecho de serlo, cuenten con los medios precisos para poder vivir dignamente. Por tanto, la renta básica se nos presenta como un instrumento con gran potencial en la lucha contra la erradicación de las desigualdades, la pobreza y la exclusión social. Se saldría, por lo tanto, de un enfoque sociopolítico basado en la mera reparación o tutela de situaciones de necesidad.

A Critical Approach to Basic Income: Costs and Incentives. An Approximation to the Case of Spa

José María Casado y Miguel Sebastián

Este trabajo estima los costes de la renta básica y analiza los problemas de incentivos que puede generar, para concluir que existe una relación inversa entre ambos. Cuanto más incondicional es la renta básica menos problemas de incentivos provoca, pero más costosa es desde un punto de vista financiero. Se estima, para el caso español, su posible coste utilizando tanto un enfoque macroeconómico como uno con micro datos. El elevado coste de aplicar la renta básica universal hace necesario limitar el número de perceptores para que sea posible su implementación, pero esto podría provocar importantes problemas de incentivos a la oferta de trabajo y a la acumulación de capital humano. También se discuten las posibles implicaciones en materia de desigualdad.

Modelos de financiación de una Renta Básica para España

Javier Díaz Oyarzábal, Juan A. Gimeno Ullastres y Víctor Gómez Frías

Para un colectivo creciente de expertos y responsables sociales, resulta razonable admitir que un modelo de renta básica, automática e incondicionada es técnicamente más eficiente que el vigente conjunto de medidas de sostenimiento de rentas. Pero aparece una duda paralizante y, para muchos invalidante: la impresión de que una propuesta como esa resulta imposible de financiar razonablemente. En esta década, se han ofrecido en España al menos dos intentos significativos de cuantificar las necesidades para la implantación de una renta básica, acompañados de una propuesta financieramente viable para la puesta en marcha de la medida. El primero de Arcarons, Raventós y Torrens (2013 y ss.); el segundo de Gimeno (2014 y ss.), con muchas coincidencias pero también con bastantes diferencias1. En este artículo se recordarán esos dos modelos de financiación de una renta básica en España, repasaremos las principales cuestiones e hipótesis, intentaremos actualizar las estimaciones2 y concluiremos con posibles propuestas de financiación, simplemente “continuistas” de aquellas propuestas originales. También abriremos el debate a otras alternativas.

Fuentes bibliográficas sobre Renta Básica

Leticia Mengual Mazacotte

En las siguientes líneas comento algunas obras, documentos, artículos y links que me permitieron conocer más acerca de la renta básica, sus orígenes, motivos que la promueven, así como varias experiencias similares llevadas a cabo en distintos puntos del globo.

A fin de adentrarnos en los orígenes de la renta básica, considero clave leer a varios autores que a lo largo de la historia han aportado a la creación del concepto (mayormente de manera aislada), así como a una variedad de fundamentos que al día de hoy la mantienen cada vez más vigente. Este recorrido de “fuentes” relacionadas a la renta básica no podrá dejar de hacer paradas en documentos que han sido caldo de cultivo para el proceso de creación del actual Estado de Bienestar, trayecto atravesado por la asistencia pública, así como por la seguridad social.

Derechas, izquierdas, Renta Básica y subsidios para pobres

Daniel Raventós Pañella

La confusión sobre lo que se entiende por renta básica sigue sin remitir, quizás incluso aumenta últimamente. Expresiones como “rentas básicas”, “renta básica condicionadas a…” y similares pueden encontrarse en artículos, libros, documentos académicos y periodísticos muy recientes. No creo que sea confusionismo intencionado, aunque en algún caso más o menos aislado pueda ser así, sino que se trata de poco cuidado analítico o de simple desidia. Así que en este breve escrito desgraciadamente no será redundante apuntar que cuando me refiera a la renta básica será única y exclusivamente con esta definición: asignación pública monetaria incondicional a toda la población.

Como tantas veces se ha escrito, y sin duda será necesario repetir, la característica distintiva de la renta básica respecto a los subsidios de muchos tipos que conocemos en el reino de España o en distintos lugares del mundo es la condicionalidad. La renta básica es incondicional, los demás son condicionales. Son condicionales los subsidios de desempleo, las rentas mínimas de inserción, las rentas garantizadas, las propuestas programáticas de los partidos parlamentarios (PP, Ciudadanos, PSOE, UP, ERC, PNV…), las asignaciones por determinadas características físicas o psíquicas… La renta básica no. Una vez más quizás la comparación con el derecho al sufragio universal pueda ser útil: el sufragio universal, allá donde es legal, no necesita condiciones adicionales a las de ciudadanía y, a lo sumo, a las de determinada edad.

Qué sabemos y qué no sabemos sobre la Renta Básica

Joseba Zalakain

No cabe duda de que los múltiples y variados experimentos que se vienen realizando en diversos países en relación a la Renta Básica Universal –o a prestaciones de garantía de ingresos que se le parecen− han despertado un gran interés político, mediático y social sobre esta propuesta. Sin embargo, como ha señalado José Antonio Noguera –una de las personas que con mayor seriedad ha analizado la viabilidad política y social de la Renta Básica en países como el nuestro−, “hay muchas razones para el escepticismo en relación a estos experimentos y, aunque las pruebas piloto pueden resultar interesantes, no pueden arrojar una prueba decisiva sobre si una RB funcionaría o no”.

Y, sin embargo, sí disponemos de alguna evidencia empírica relativamente sólida sobre el impacto de las prestaciones económicas incondicionales y/o universales que se han ido desarrollando a lo largo de las últimas décadas en diversos países del mundo. En esta breve nota se resumen dos trabajos recientes que revisan y comentan de forma rigurosa esa evidencia. Estas revisiones –y otras similares− nos permiten fijar algunos consensos sobre el efecto hipotético de la Renta Básica y, al mismo tiempo, definir qué es lo que no sabemos sobre su impacto.

El sistema de garantía de ingresos en España: una nota a vista de pájaro

Luis Ayala Cañón

UN COMPLEJO MOSAICO DE PRESTACIONES PARA FORMAR LA ÚLTIMA RED

El sistema de garantía de ingresos en España presenta algunas singularidades respecto al de otros países europeos. Se trata de un sistema más residual, con menor cobertura y prestaciones menos generosas, y con un diseño particular de la última red de protección económica. Al ser resultado de la cobertura gradual de diferentes necesidades, la última red se fue formando como resultado de sistemas muy diferentes en las condiciones de acceso y en las cuantías, combinándose las prestaciones específicas del gobierno central con las rentas mínimas autonómicas que tratan de cubrir el riesgo general de pobreza.

Esas prestaciones aparecieron en distintos momentos del tiempo, generalmente focalizadas hacia categorías socioeconómicas específicas y con distinta lógica para cada colectivo protegido, lo que fue dando forma a un mosaico de prestaciones, con diferente capacidad protectora y distintas cuantías. La forma en que se fue tejiendo esta última malla de seguridad dio lugar a importantes problemas de articulación. Las diferencias se aprecian, sobre todo, en las cuantías. La diferente intensidad protectora que ofrece cada sistema lleva a niveles de cobertura también diferente de categorías de población y territorios. A ello se une la persistencia de algunas lagunas en la protección de determinados grupos y la limitada coordinación entre la Administración Central y las autonómicas, que son las responsables de dar cobertura al riesgo general de pobreza a través de los programas de renta mínima.